Ciutadans de Catalunya y de Espanya
Ayer me agradó saber que el genial Albert Boadella ha dado un paso adelante convirtiendo su plataforma social en un partido político.
Somos muchos los que estamos hartos de la España de los dos nacionalismos, el español y el periférico, en el que unos y otros se achacan continuamente todos los males de la sociedad. Tenemos que oir el discurso del Partido Popular acompañado de la clase más rancia del ejército y de la iglesia española, que ni siquiera representan los valores de la mayoría de los militares y católicos españoles respectivamente. Un Partido Popular que si no espabila corre el riesgo de usar para próximas convenciones aquel lema de “Una, grande y libre”.
Pero ese nacionalismo español con sabor a rancio viene equilibrado por unos nacionalismos periféricos igualmente rancios y absurdos, que intentan culpar al estado español (porque les da tirria llamarle España, que suena a natural, y por lo tanto le llaman estado español que suena a artificioso) intentan, digo, culparle de todos los problemas e insinuar veladamente que con una nación catalana, vasca, conquense o murciana esos problemas no existirían.
Hay problemas que solucionar, y no son creo yo el de delimitar una identidad nacional en un mundo en el que las naciones pierden importancia a favor de las personas y su bienestar. Hay problemas sociales, el empleo, la sanidad, la vivienda (hay que tocarse los huevos con el kelifinder, nos toman los políticos por gilipollas y encima nos regalan unas botas). Pues eso, que hay problemas sociales, que son sociales porque afectan a la sociedad. De los estudios del CIS solo uno de los problemas más destacados que preocupan a los españoles es de origen político, el terrorismo, el resto es de origen social y son el paro, la inmigración, la vivienda y la inseguridad ciudadana.
Bueno, pues ahí siguen erre que erre dando prioridad a los problemas políticos antes que a los sociales, creando enfrentamiento unos con otros, enseñando a odiarnos unos a otros, y los que antes no teníamos problemas entre nosotros estamos siendo bien adoctrinados para buscar enfrentamiento, si no solo basta con ver el enfrentamiento Levante-Aragón.
En Cataluña por fin sale algo que sea una alternativa al nacionalismo catalán válida. Espero que en el resto de España salga una alternativa también opuesta a los nacionalismos de cualquier tipo, centralista y periférico, capaz de trabajar por el bienestar social. Soluciones, que no problemas es lo que queremos todos.















