Lectura recomendada: ¿COMO SER UN SINVERGÜENZA CON LAS SEÑORAS?
Tras el Silmarillion necesitaba una lectura mౠr௩da y mౠsencilla de entender, la he encontrado, es de Arturo Robsy y como ya digo se llama ¿COMO SER UN SINVERGۅNZA CON LAS SEЏRAS?, supongo que por su origen es muy improbable que se encuentre a la venta en formato impreso, as럱ue el remedio que toca es leerlo frente a la pantalla de nuestro PC o darle un uso intenso a la impresora. Tampoco muy extenso, no llega a las 100 pnas, y me lo he leido en el tiempo que comprende entre la publicaci������e mi anterior entrada en este blog y el momento de escribir estas lineas. Es una lectura muy recomendada para aquellos que como yo tenemos la sensaci������e que da igual lo que hagamos, jamౠentenderemos a las mujeres. De hecho, y de muestra un bot������si segu챠leyendo he hecho un compendio de algunas cosas que se que tanto amigos mios como yo las notaremos particularmente familiares. No espereis una gu쟠para ligar, sino una serie de relatos y reflexiones sobre las relaciones de los hombres con el sexo femenino. A continuaci������lgunas lineas sacadas del libro que seguro que a mౠde uno le har�entirse identificado…
- Son sentimentales. Usan y abusan de la imaginaci??????, hagan lo que hagan, son muy capaces de tener media mente, o tres cuartos, absorta en sus fantas?. No exteriorizan sus verdaderos sentimientos ni sus deseos ocultos(sobre todo al hombre) y hierven en pasiones.
- Rubias, morenas, casta??????y pelirrojas, todas son mujeres y no es justo discriminar. Discriminar conduce al enamoramiento y un enamorado no puede ejercer de sinverg?hasta que se le pase.
- Llegado aqu?preg????e si tiene vocaci??????e hombre enamorado. Si, por el contrario, solo es enamoradizo, olvide sus reparos. ¿No ha o? jam?a una mujer decir "todos los hombres son iguales"? No es cierto, pero casi todas lo creen. Tambi?les habr?? eso de que "los hombres s??????pensais en lo mismo". Ellas, m? pero a su estilo.
- As?ue m?se esto en la cabeza: no hay mujer que pueda ser enga?????? en las artes amorosas. Consienten porque quieren. El buen sinverg?s??????hace una cosa: darles la oportunidad que ellas han imaginado mil veces.
- El buen sinverg? en contra de su arraigado instinto, no debe mirar donde todos y s? los ojos de la mujer, a uno y a otro, haci?olo, adem? con intensidad no exenta de lujuria. Ha de usar una mirada que se parezca lo m?posible a esta frase: "Te miro a los ojos con la misma intenci??????ue te mirar?el pubis, por as?ecir, porque tus ojos son m?reveladores aun y est?m?desnudos"
- A pesar de saber que la mujer nunca es lo que parece, el hombre tiene que fiarse de sus observaciones, y aqu?urge el gran drama masculino: cada hombre tiene una especie de hado que le lleva una y otra vez hacia mujeres del mismo tipo, con las que puede pasarse la vida repitiendo una historia semejante.
- Si sirve la experiencia propia, no tengo reparo alguno en confesar que yo soy v?ima de las mujeres pensativas, bastante complicadas, algo intelectuales y cargadas de complejos.
- las m?favorables para los fines del sinverg?coinciden en una verdad indiscutible: la mujer que vive sola, lejos de la familia, sin controles diarios.
- Adem? ambas devoradoras aprovecharon para entrar en detalles sobre ? La una le infravaloraba, para disminuir la verg?de haber sido traicionada, y la otra ensalzaba cada uno de sus detalles f?cos e intelectuales. El no lo sab? pero hab?sido puesto en un escaparate bien iluminado y las mujeres le contemplaban a sus anchas.
- …a sabiendas del riesgo, se convirti?????? mudo pa??????e l?imas. Y decimos riesgo porque los hombres que se dedican a consolar a las novias de otros tienen un mal porvenir si de verdad son unas buenas personas.
- Hace apenas treinta a?????? el hombre que hab?tenido tres aventuras no de pago- se sent?excepcional: pensaba cosas grandes de s?ismo y afrontaba la vida con optimismo al grito de que me quiten lo bailado. Hoy, en cambio, muchos con cincuenta o m?muescas, se sienten frustrados, insatisfechos y poco atractivos.
- He recibido muchas quejas de verdaderos y sanos sinverg? que sufren a causa de la vulgaridad de algunas jovencitas: -¿Crees que est?ien esto? Le hablaba de sus ojos en relaci??????on su previsible pasi??????s??????una hora despu?de conocernos, y se puso a explicarme que la p?ora la engordaba. -En el coche, tan pronto como le pas?l brazo por los hombros, empez??????hablar de que ten?una vagina no s?u?os: que se le acalambraba.















